En el corazón de la comunidad de Güirintal del municipio Bolívar, junto al Golfo de Cariaco, se vivió una divertida jornada donde la ciencia y la naturaleza celebraron la Fiesta de la Ciencia de los Semilleros Científicos. La U.E. Clodosbaldo Russian y el C.E. Cruz Salmerón Acosta recibieron al multiequipo de investigadores, Fundacite, UCERSA y la Gran Misión Venezuela Joven con una emotiva coreografía, marcando el inicio de una jornada llena de aprendizaje.
CosmoLuis invitó a los niños a alzar la mirada y contemplar la inmensidad del universo. A su lado, la pequeña CosmoFabi, la recién nombrada cosmonauta de la costa, lo acompañaba en esta travesía cósmica. Mientras tanto, en la densa vegetación que bordeaba la laguna de Carenero, entre el revoloteo de una bandada de aves, emergió Dilimar la exploradora, acompañada de su loro “Paul”. Juntos, se dedicaron a enseñar a los niños la importancia de proteger y preservar los frágiles ecosistemas que rodean las playas y los cerros de aquella comunidad.
En otro rincón, los panas del Infocentro presentaron a “Jaibito”, la jaiba cibernética, mientras la profesora Tania Ramírez (UDO) explicaba cómo algunas especies evolucionaron del agua a la tierra. Los niños se prepararon para liberar a Carlos Javier, el sapo mascota de la Ruta Marina, aprendiendo sobre la biodiversidad local. En la entrada del colegio, el Laboratorio Móvil del CENIPA atendían a los chamos sobre la importancia del ciclo de vida de las sardinas.
La jornada también incluyó un simulacro en caso de sismos dirigidos por la profesora Janetee Castillo (UDO), y experimentos de “Química Divertida” con Ángela Andrade y Johan Pérez, donde colores y reacciones químicas dejaron a todos boquiabiertos.
Bajo una mata de mango, Manuel Centeno (Museo del Mar) mostró una colección de animales marinos que habitan el Golfo de Cariaco, mientras FIDAES explicó por qué los mejillones son tan sabrosos e importantes, y cómo el INIA estudia su seguridad para el consumo humano.
Agradecimientos especiales para las profesoras del liceo y la escuela, que disfrutaron no menos que sus estudiantes y nosotros por ese día inolvidable de ciencia hecha diversión.
Definitivamente… ¡Nadie más inteligente que todos juntos!







